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Caminar con mis padres por la plaza

Dejé que una pesadilla arruinara el viaje, a ratos traté de solucionarlo pero creo que podría hacerlo mejor en otra ocasión.  Así que ojalá pronto pueda llevar otra vez a mi padre a la Plaza más grande del mundo. 

Hace años me prometí a mí misma, después a mi papá, que un día me iría tan bien, que podría llevarlo a la Plaza México y pagar con el fruto de mi esfuerzo cada cosa que se le antojara y se necesitara para pasarla bien. ¿Cuándo? Me llevó tantos años como pagar mi título profesional.

Pero todo se alineó. Unos amigos organizaron el viaje Puebla-LaMéxico/LaMéxico-Puebla para ir a la inauguración de la Temporada Grande 2018-2019. El plan original era sólo ir con mi papá pero ya que no me está yendo mal, pude invitar a mi mamá y a mi gachó. Han pasado algunos años desde que, en solitario, llegué por primera vez a la plaza México. Lamentablemente la nueva administración no ha dejado que nadie pase a la plaza vacía después del sorteo. Es una pena. Hubiera querido que mi padre sintie…

Retornos

Érase una vez un Fandiño.
con su coleta dorada por el Toro de Sol.
Érase una vez un Fandiño
con la cara desencajada ante los del G.
Érase una vez un Fandiño
al que yo admiraba.
Érase una vez un Fandiño
al que yo soñaba
toreaba como un príncipe...
con todo su don.


Poesía barroca y toros

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Hoy desperté temprano, mi corazón se siente tranquilo y creo que también le ha venido bien sentirse amado de nuevo. Tomé una primera clase virtual de baile con un "barcelonés" que habla español y me divertí mucho. Me preparé un breve desayuno y luego, bueno pues me he descubierto ya en la oficina, lista para trabajar. Recordé gracias a Twitter que hoy es natalicio de Francisco de Quevedo, el gran poeta español del Siglo de Oro... ese momento del Renacimiento en el que las letras y la cultura españolas brillaron tanto. Ese mismo momento lo comparte Quevedo con otros grandes como Sor Juana y Góngora, por ejemplo. Pero pasaré a lo que vengo. Traigo a cuento tres poemas de Quevedo que contienen imágenes taurinas (no exactamente tauromáquicas), sin embargo es posible sentir en esos versos la naturaleza de nuestro toro bravo.
Sin más, los dejo con ellos, hoy que Quevedo cumpliría unos 438 años.

Con la comparación de dos toros celosos, pide a Lisi no se admire del sentimiento de su…

Me sorprendió su calma

Hace tiempo que me alejé del toro. Volví la tarde pasada y me encontré con un escenario diferente, tres años pesan en carreras que no despegan como la de Diego Silveti, y abren oportunidades para toreros valientes como Roca Rey. Difiero de aquellos que lo denostan sólo por ser temerario, porque no es lo mismo un Roca Rey que un Arturo Macías... Y concuerdo con aquellos que ven Adames por todos lados, aunque lo cierto es que se han abierto paso a la brava porque en este país no hay otra forma. O naces príncipe y te ponen en todas las ferias o te aferras a construir con tu apellido una dinastía, con calzador, por la fuerza, con violencia... lo que nos quema es el mal gusto, ese dejo de desesperación, que no es sino el escozor de los límites que tiene la gente que no nació en cuna de oro. La oreja de Luis David Adame, bien ganada.

Volví a la plaza y me encontré a los amigos, a las amigas, tomé 43 carajillos... no hacía frío. La plaza era la misma, los toreros valientes... son ya otros. A…

Antes de que olvide lo que fue

Héctor ha muerto, la ciudad sigue en asedio, todos sufrimos porque no hay señales de poder salir.
El Sol se ha ocultado y con ello el cuerpo de Héctor está en peligro.
Nosotros debemos salir a por él. Se lo comerán los chacales si no lo hacemos, o peor, los aqueos podrían echarlo al mar.
Y entonces nuestra necesidad de enterrarlo nos hace escabullirnos y suplicar a Aquiles su permiso para tomarlo. Nuestro sollozo es tan fuerte que por poco y no escuchamos el redentor sí.
Nos llevamos su cuerpo. El rostro de Fandiño se comienza a dibujar mientras nos adentramos a Troya.
Nuestra fiesta ha recuperada a su Héctor, de entre los dientes del rencor obviado por los que no creen en el valor y la muerte, esos que poco comprenden la gesta del héroe.
Iván, nuestro muerto se convierte en un signo de catarsis.
Iván con su coleta dorada por el sol, nos acongoja al irse.
Nos abandonó en el acto de amor que siempre fueron sus días de torero, porque sabía que así también se muere.
La muerte que lo ha …

Hablando de toros

Hay días que en los que no hace falta hablar de toros...
pero las noches... Dios Santo!!
¡Yo podría hablar de toros todas las noches del mundo!