Retornos
Érase una vez un Fandiño.
con su coleta dorada por el Toro de Sol.
Érase una vez un Fandiño
con la cara desencajada ante los del G.
Érase una vez un Fandiño
al que yo admiraba.
Érase una vez un Fandiño
al que yo soñaba
toreaba como un príncipe...
con todo su don.
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